Algunos consejos para el bienestar de tu gato Maine Coon
Estos consejos son el resultado de muchos años de experiencia con los gatos, con las marcas y los vendedores. No me pagan por ninguna recomendación: comparto simplemente lo que a mí me ha funcionado y lo que considero mejor para la salud de tus gatos.
Dónde comprar
Para la mayoría de las cosas recomiendo las tiendas online ZOOPLUS o BITIBA. Aparte de la comida y las latas (comida húmeda), siempre conviene comparar precios: en las tiendas físicas muchas veces se paga hasta 2 o 3 veces más.
No me pagan por mis recomendaciones. Las que aconsejo son de las más baratas y ofrecen un gran servicio y atención al cliente, por si algo se rompe o llega mal. A veces Bitiba es un poco más barato que Zooplus (es una empresa hermana). Barakaldo y Amascotado también son tiendas online muy buenas.
Alimentación: el pienso
Desde hace muchos años he recomendado algunas marcas de buena calidad. Últimamente los precios han subido tanto que me sentí obligada a buscar otra marca igual o mejor de calidad, no solo para los cachorros entregados, sino también para mí. ¡Me ha costado mucho! El mercado está lleno de alimentación para mascotas que no solo está mal para su salud, sino que puede perjudicarla en muchos casos.
De las marcas recomendables hablamos personalmente. Con carne siempre es mejor que con pescado. El pescado de los piensos suele ser lo peor de los desechos de los enormes barcos de pesca que procesan pescado para el consumo humano.
¡Olvídate del salmón!
Muchos de estos alimentos no contienen salmón de verdad, sino los restos de peces criados en enormes granjas acuáticas (acuiculturas), donde viven millones de peces — sobre todo salmones — en cautividad, en redes enormes, la mayoría en Noruega. A estos peces se les da únicamente comida de soja y antibióticos, y se tiñen de color salmón. Yo no como salmón desde hace muchísimos años, desde que me enteré de estas barbaridades, y tampoco quiero que mis mascotas coman esta comida tóxica.
Si te interesa el tema, vale la pena informarse sobre de dónde viene realmente nuestro «salmón»:
El pienso se ofrece siempre en un dispensador (tolva) accesible al gato las 24 horas del día, listo para comer, a mano día y noche. Si quieres cambiar de marca, por favor háblalo antes conmigo: hay mucho marketing y fraude, y publicidad muy manipuladora.
Aparta de tu vocabulario la palabra «natural»: casi siempre es un fraude, es publicidad manipuladora. Y ten en cuenta también los gastos de envío: pide siempre sacos grandes, así casi siempre el envío es gratis.
Todos los piensos son comida deshidratada y dañan los riñones, porque el gato, por naturaleza, no bebe lo suficiente, aunque tenga una fuente. Por eso hay que dar una alimentación variada con más agua: latas y carne.
Nunca compres pienso para gatos «esterilizados»
Ese pienso no contiene suficientes nutrientes para un Maine Coon, ni siquiera para otros gatos, con el resultado de que comen mucho más, sin parar, porque nunca están saciados. Aparte de la mala calidad, racionar este alimento produce rápidamente una desnutrición con consecuencias fatales para la salud del gato.
Además, los gatos no están «esterilizados», sino castrados. Hay una gran diferencia, y no entiendo por qué las grandes empresas no lo indican correctamente.
Cualquier pienso como alimentación única — sin dar cada día latas con agua y sin carne cruda 2 o 3 veces por semana — puede ser mortal a lo largo de la vida del gato.
El gato doméstico puede llegar a 25 años o más si se alimenta bien. Es decir, un gato de 12 años no es «un gato viejo», como a veces se dice. La insuficiencia renal es la enfermedad mortal más frecuente en los gatos y suele ser consecuencia de comer solo, o demasiado, pienso. ¡Y es tan fácil de evitar!
Carne cruda
La carne cruda no se da como «golosina», sino como alimento básico. Damos carne cruda al menos dos o tres días a la semana, como compensación por la comida seca que (lamentablemente) les damos por comodidad. Si el gato no se termina su ración, no se la quites: el gato come durante todo el día, tanto como quiera y cuando quiera. El día que des carne cruda no hace falta dar comida húmeda de lata.
Mis gatos (y yo) preferimos la carne de pollo: pechuga cortada en trozos pequeños, no carne picada, porque así solo la tragan y no utilizan sus dientes de depredador. También les gustan mucho los estómagos y corazones de pollo crudos. Para los gatos adultos, a partir de 1 año, también puedes darles una pequeña parte de alitas de pollo crudas, un poco machacadas.
Podemos dar cualquier tipo de carne, pero nunca carne de cerdo ni de jabalí crudas.
¡El gato es un carnívoro! Un gato come cantidades muy pequeñas muchísimas veces al día. Por eso es mucho más saludable que pueda comer lo que quiera (¡tan poco!) a cualquier hora del día y de la noche: así la alimentación se adapta a su naturaleza y a sus hábitos. De esta manera no engorda, porque nunca pasa hambre y come solo lo que realmente necesita.
Aparte, la comida (húmeda o seca) suele estar llena de cereales, legumbres, verduras y frutas, es decir, proteínas vegetales en grandes cantidades que los gatos no pueden digerir y que no les aportan ningún beneficio, ¡incluso cuando se describe como «sin cereales»! Esa es otra trampa para el comprador: los fabricantes se refieren solo a trigo, avena, cebada y centeno; sin ellos lo llaman «sin cereales», aunque la comida esté llena de otros vegetales. Pero los gatos necesitan proteínas animales, no vegetales.
Comida húmeda y agua
Es mejor comprar latas grandes de 400 g (por ejemplo, de la marca Cosma), que salen mucho más baratas. Se pueden guardar en la nevera 1 a 3 días con una tapa de plástico bien cerrada.
La comida húmeda siempre se debe mezclar con un buen chorro de agua (2 o 3 cucharadas soperas, la cantidad que tú y el gato queráis). En invierno, un par de cucharadas de agua caliente sobre la comida húmeda; en verano, agua fría. Así obligamos al gato a beber sin que se dé cuenta, lo cual es muy saludable para los riñones y prolonga su vida durante años.
Si tu gato se traga el alimento húmeda demasiado rápido, puedes mezclar 3 o 4 croquetas de pienso con la lata para «frenarlo»: así comerá más despacio y no vomitará después.
Golosinas y premios
Les gustan mucho las sobras de comida humana — espaguetis, patatas, arroz o un trozo de tu filete — no como alimento, sino como premio o juego. También todo tipo de quesos poco salados y yogures. Como golosina, o para enseñarles su nombre, un trozo de jamón cocido (preferiblemente sin sal) o yogur natural sin azúcar y sin fruta, mejor griego. ¡Los gatos son unos auténticos golosos!
En el mercado se venden miles de golosinas o «chocolates» para gatos. Lo mejor es evitarlos: son pura basura con atrayentes químicos. Un poco de yogur, o un trozo de jamón o de carne cruda, son mucho más saludables. Tampoco es necesario darles malta: los gatos vomitan el pelo que tragan cada cierto tiempo de forma natural.
El agua y los bebederos
Agua fresca todos los días, y no en un cuenco de plástico, sino de porcelana, aluminio o vidrio, y muy grande (tamaño para perros). En el plástico las bacterias permanecen adheridas más tiempo. Coloca el agua a una distancia mínima de 2 o 3 metros de la comida, nunca en cuencos gemelos: los gatos no beben donde comen, ni comen donde beben.
También les gusta jugar con el agua. Si chapotean mucho, pon el cuenco en la ducha o en la bañera, siempre con la puerta abierta. Hay incluso cuencos especiales para gatos a los que les gusta «bañarse».
Bandeja sanitaria
Es muy importante que la bandeja sea grande. En Zooplus o Bitiba encontrarás bandejas muy amplias: la Trixie Cleany (sin tapa), por unos 14,99 €, es sencilla, muy útil y fácil de limpiar.
No recomiendo las cajas de arena con puerta o cubiertas: los Maine Coon son demasiado grandes para ellas y, una vez dentro, no pueden darse la vuelta.
Arena
Uso diferentes tipos de arena según la temporada y según si los gatos tienen acceso al exterior o no. La más barata del supermercado, sin perfume, cuesta entre 1,50 y 2 € el saco de 5 kg, pero huele bastante mal y hay que cambiarla por completo muy a menudo.
La arena aglomerante es algo más cara, pero mucho más práctica: es fácil de limpiar, no desprende malos olores, dura varias semanas, los gatos no la esparcen tanto con las patas y hace menos polvo. Al final resulta mucho más agradable y barata. Atención: las marcas más caras no suelen ser las mejores. Pruébalas y compara siempre los precios.
Árbol rascador y trepador
Durante las primeras 2 o 3 semanas, y porque un cachorro MCO supone al principio muchos gastos, un rascador de cartón barato resulta muy útil: así el gatito no pierde el hábito, aprendido en casa del criador, de no arañar muebles, sofás ni cortinas.
Después, deberías comprarle un buen árbol rascador para el resto de su vida: realmente lo necesita. Tienes un gato que necesita usar sus músculos, ¡no una tortuga! Si no quieres hacer ese gasto, mejor no tener un gato en casa… y mucho menos un Maine Coon.
El mejor para gatos grandes
En Zooplus, el mejor para gatos grandes es el Paradise Magnolia XL Plus, pensado para 1 a 3 gatos (o más). Al elegirlo, ten en cuenta que no debe ser solo «bonito», sino también servir de lugar de descanso: al menos algunas baldas deben medir unos 50-60 cm de largo, y es mejor que tengan un borde para que el gato no se caiga mientras duerme profundamente.
Ten en cuenta que el gato afila las uñas estirándose «tipo caballo»: por eso una columna debería medir al menos 60 cm, algo que muy pocos rascadores ofrecen. Un rascador también le sirve de lugar de retiro y observación, sobre todo si está frente a una ventana.
La marca Paradise tiene, además, la ventaja de ofrecer piezas de repuesto, aunque está tan bien fabricado que apenas harán falta: los cordones de sisal duran muchos años, mientras que en otros rascadores se deshacen en pocas semanas con las poderosas patas de un Maine Coon. Los precios rondan los 160-180 €, pero es para toda la vida.
Peluquería y peinado
Un peine de metal normal, una vez a la semana, es suficiente para evitar los nudos (también hay otras herramientas; lo hablamos). Nunca uses un «furminator» ni cepillos de cerdas metálicas como los de los gatos persas: arrancan el pelo.
De vez en cuando puedes usar un poco de talco para bebés (marca Johnson's): elimina algo de la grasa del pelaje y lo deja más bonito y suelto, sin necesidad de bañarlo (algo que a la mayoría de los gatos no les gusta nada).
Los nudos son muy molestos y dolorosos, sobre todo en el vientre, el trasero y las axilas. El dolor puede incluso cambiar el carácter del gato. Hay sprays que facilitan quitarlos: no los rocíes directamente sobre el gato, sino sobre tu mano o sobre el peine. Lo mejor, por supuesto, es evitar que se formen, peinando cada semana.
Hierba gatera
La «hierba gatera» o «cat nip» no me entusiasma, pero a veces ayuda a que los gatos se acostumbren al rascador. Para ello, rocía un poco de hierba gatera — o Feliway / Felifriend, que existen en spray y en difusor eléctrico — sobre el trepador.
Ventanas y balcones
Mucho cuidado con terrazas, balcones y ventanas: los Maine Coon son muy inexpertos en este sentido y se caen fácilmente. Deben estar totalmente protegidos.
Algo especialmente peligroso son las ventanas abatibles (oscilobatientes): son trampas mortales. Una vez que el gato cae en la abertura en forma de cuña, no hay salida, y es una muerte muy lenta y cruel. Por eso existen protecciones de seguridad específicas que impiden que el gato quede atrapado; conviene instalarlas.
Vacunación
En esta misma web (hispanocoon.es) hay un artículo sobre vacunación escrito por un veterinario, del que hablaremos más adelante. No es necesario vacunar todos los años, ni vacunar contra la leucemia, sobre todo si el gato no sale al exterior.
Si se me olvida algo, dímelo y lo añadiré.
Copyright: Hannelore Spahn